Recuerdos (2da. Parte)

 (Continuación...)
... También me preguntaron de que cosa me arrepiento, y le respondí de haberle dicho al Cabo Craig que el soldado es el fiel reflejo del superior, refiriéndome a su soldado que era un Santiagueño bueno que perdía todas las cosas y por consiguiente le faltaba todo en las revistas de equipo que se realizaban. Recuerdo que el cabo se calentó muy mucho y con razón, mis más sinceras disculpas, tarde pero sinceras al fin.
Una de las cosas que más me llamó la atención, fue el escaso nivel intelectual de los suboficiales, que salvo raras excepciones, los mismos solo contaban con el nivel primario, pero además era como que no compraban el diario, no escuchaban la radio, no los interesaba la música, algunos ni siquiera entendían la realidad política del momento, siendo que quiérase o no formaban parte de la estructura militar que regía los destinos del país. Para mi evaluación personal una cosa muy rara.
Recuerdo el periodo de instrucción donde nos trataban de enseñar la definición, elementos que componían y el manejo de las distintas armas, que expresión rudimentaria, jamás nos enseñaron tácticas grupales, supervivencia grupal e individual, jamás nos hablaron de la historia del ejercito, su presente y las perspectivas de futuro. Ni siquiera la función del ejercito, ni las diferencias con otras fuerzas como la Gendarmería o la Policía. Todo esto lo padecimos cuando fuimos trasladados a la frontera con chile a orillas del lago Aluminé próximo al paso fronterizo Tromen con motivo del conflicto con chile por el canal de Beagle, carecíamos de ubicación geográfica, no sabíamos donde estaban los puntos cardinales ni mucho menos el modo de determinarlos, un oficial nos hizo cavar una trinchera que no llegaba a los 50 cm, yo determinaba el racionamiento de mas de 300 soldados sin tener la mas mínima idea de los valores calóricos y proteicos de la alimentación necesaria en este tipo de situaciones, cada vez que sentíamos sobrevolar un avión, era un caos total, corríamos desesperados a ocultarnos como ratas, no reconocíamos nuestra aviación ni nos enseñaban, ni sabrían enseñarnos, esto sucedía al menos dos o tres veces por día, nadie conocía como podría estar vestido el enemigo, si veíamos extraños lo único que hacíamos era deducir si nos nos hacen nada deben ser de los nuestros. Todos los días pasaban motociclistas por el camino hacia o desde la frontera, nadie los identificaba, un Oficial me decía deben ser del correo.
Enumero a continuación las características de nuestra organización militar en lo que a mi experiencia aconteció en el conflicto por el canal de beagle:


* MALA ALIMENTACION.
* VESTUARIO INSUFICIENTE.
* PESIMA INFORMACION
* DEFICIENTE ORGANIZACIÓN
* CARENCIA DE MEDIOS DE MOVILIDAD
* ARMAMENTO OBSOLETO


Otra situación estresante fue cuando un grupo de Oficiales, suboficiales y soldados, el cual integraba, fue designado para viajar a Buenos Aires y trasladar unidades móviles con destino al Grupo de Artillería 181. Partimos de Zapala en tren y luego de 24 horas de viaje arribamos a Plaza Constitución vestidos de combate, es decir con el uniforme verde, fusil Fal, municiones, pistolera, casco puesto. Así preparados porque nos podíamos encontrar con terroristas, fanáticos antimilitares etc, esta vez y como el grupo era reducido programamos entre todos el desplazamiento por el hall de la estación, y si bien por esos años no existía el Counter Strike, nuestra estrategia no era muy diferente, mas que caminar corríamos de un punto a otro, tratando de detectar cualquier movimiento peligroso y una vista agudizada a 180 grados, establecimos rápidamente contacto con los militares que esperaban el arribo y seguidamente nos desplazamos hasta el Batallón de Arsenales Domingo Viejobueno camino a la Plata. Todos parecían enemigos, todos parecían sospechosos, y por nuestras cabezas pasaba la incógnita de donde vendrá la bala, como nos autoperseguiamos, por eso a continuación voy a transcribir parte de un un párrafo escrito por un ex soldado en un foro relativo a estas cuestiones, que uno nos dice ¨Los que no pelearon que laburen¨
Y otro camarada contesta:
...El que nos moviliza acá, por ahora, es el que nos reconoce el hecho de haber participado de la guerra contra la subversión, la que se dio en llamar 'guerra sucia', ¿te acordás?... guerra sucia...
Me parece muy bien que creas que quienes participaron de la guerra del atlántico sur -la guerra de Malvinas- hayan tenido derecho a su pensión, les haya sido concedida y la perciban.
Ahora bien, ¿qué te hace pensar que quienes estábamos bajo bandera durante la guerra sucia no tenemos ningún derecho?
Como argumento en favor de ese derecho que nos corresponde, te voy a dar uno sólo. Un solo argumento. El más antipático y odioso de todos, y que hará que a más de un ex-combatiente de Malvinas se le pongan los pelos en llamas. Pero como fuiste vos el que habló de Malvinas... tendré que hacer un par de comparaciones.
La Constitución Nacional dice que todos los ciudadanos están obligados armarse en defensa de la patria, esto es, enrolarse en las filas de las Fuerzas Armadas que les sean asignadas, e ir a la guerra contra el enemigo.
En esa situación de enrolamiento se encontraban quienes fueron llevados a Malvinas. Y cumplieron acabadamente con la Constitución Nacional. Y se merecen todo nuestro reconocimiento y más también.
Para los que participaron de la guerra sucia, habrá quienes sostengan que lo hicieron en concordancia con el mandato constitucional, y quienes no. El "Operativo Independencia" -tal el nombre oficial de la guerra sucia- comenzó bajo un gobierno constitucional, y concluyó durante la dictadura.
¡Pero qué?! Constitucional o no, ¿no estuvimos en una guerra? Todos estos años de democracia, de un bando y del otro, sostuvieron que "acá hubo una guerra", entonces, extranjero o no, hubo un 'enemigo', que a nosotros -los soldados- nos fue señalado como tal.
Una guerra no como la de Malvinas, pero guerra al fin. Y no tres meses, sino cinco años.
Una guerra de cinco años, que insumió cinco clases de conscriptos, de todos los recursos del estado, que la razón de ser de las fuerzas armadas y posteriormente -desde marzo del 76- del gobierno todo, estuviera puesto en la aniquilación de ese 'enemigo', no merezca un reconocimiento a los soldados, que fueron usados para tal fin, me parece un despropósito.
La pensión, además de un reconocimiento, es un acto de justicia para con quienes fueron llevados a una guerra sucia (y este nombre no se lo pusimos los soldados), contra un enemigo del que -a nuestros 18 ó 20 años- no teníamos ni idea y quizás hasta ni lo sentíamos nuestro enemigo, pero contra el que teníamos que disparar... ¿o alguno tenía orden en contrario?
Un enemigo embozado, encubierto, invisible, nos decían con toda su paranoia, y así vivimos los 15 meses.
Y en parte era cierto: uno no podía saber cuándo y desde dónde podía venir la bala.
Una guerra, además, en donde todos los que hicieron el servicio militar, participaron en mayor o menor medida, pero participaron: insisto, todo el accionar de las fuerzas armadas y su personal, incluidos los colimbas, apuntaban a ese objetivo.
Un día de guardia, un día de patrulla, un día de enfermero, un día de chofer, un día de cocinero, todo era en función de esos planes.
También, una guerra que se libró en todo el territorio del país, no sólo en Tucumán, donde se desarrollaron las acciones más fuertes.
No había un sólo centímetro cuadrado del país que fuera 'territorio neutral', 'territorio liberado', o como quieran llamarle.
Creo que la hice demasiado larga ya, voy a dejar algunas cosas en el tintero...
Sólo quiero expresarles a los ex-combatientes de Malvinas, que si me he visto en la necesidad de hacer algunas comparaciones, no fue para desmerecerlos, sino todo lo contrario: es en ellos que me apoyo para sostener el reconocimiento que nos merecemos.
Atte.
Juan Carlos Gentile

Esperando hayan comprendido a Gentile, le doy las gracias por por tan claro y contundente mensaje, y prosigo con mi relato: próximo a Monte Chingolo arribamos al Batallón de Arsenales 601 Domingo Viejobueno y nos alojaron en un galpón, que de inmediato despertó nuestro interés en saber porque tenía todo el techo agujereado, los vidrios agujereados, las paredes de chapa agujereadas, y bueno grande fue el asombro y el recelo de dormir donde meses atrás se había desencadenado uno de los mas cruentos enfrentamientos con la subersión - Para más: http://www.elortiba.org/mch.html#Argentina,_diciembre_de_1975_
Tal situación de stress yo pregunto no altera la conducta de los individuos, tanta carga de responsabilidades no concientes, no dejan ninguna huella en la mente de los soldados, o es simplemente como el anteriormente mencionado Counter Strike, una partida donde uno gana o muere simplemente.
 

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