Petición a las Autoridades

POSIBLE PROYECTO DE LEY

El Senado y Cámara de Diputados,...

Artículo 1º: Los ciudadanos argentinos que encontrandose incorporados a las filas del Ejercito Argentino, cumpliendo con el Servicio Militar Obligatorio, a la luz de la ley de Servicio Militar nº 17.531 y sus modificatorias, y los soldados, suboficiales y oficiales reservistas o no, incorporados y/o reincorporados con motivo del conflicto con Chile por el Canal de Beagle, y así también todos los soldados de la Clase 1953 a 1959, suboficiales y oficiales reservistas o no, que estuvieron directa o indirectamente involucrados en el oscuro operativo llamado Independencia. entendiéndose por tales todos aquellos movilizados y alistados con el fin de defender el territorio Argentino y/o sus instituciones conforme a las leyes que reglamentan estas situaciones de guerra, serán asimilados a los soldados, suboficiales y oficiales que bajo idéntico régimen, prestaron servicio en la guerra del Atlántico Sur, por la recuperación de las Islas Malvinas. Para ello, deberán acreditar con todos los trámites de rigor, la condición de soldados, oficiales y suboficiales, el lugar de destino y la afectación al Ejército, quedando las instituciones que debieran expedir los respectivos informes obligadas a remitirlos a pedido de estos, en un plazo no mayor de quince (15) de formalizada la solicitud.

Artículo 2º: Los ex soldados, suboficiales y oficiales descriptos en el artículo anterior, serán beneficiados con una pensión de guerra que deberá ser fijada por el organismo competente y que en ningún caso, será inferior al ciento por ciento (100%), de la remuneración mensual, integradas por los rubros "sueldos y regas" que recibe el grado de cabo del Ejército Argentino. Dicha pensión será pasible de las variaciones que resulten como consecuencia de los aumentos que soporte la remuneración fijada a un cabo del ejército.

Artículo 3º: Otórgase a los ex soldados, suboficiales y oficiales, que hubieren dado cumplimiento con las acreditaciones exigidas, los beneficios de la Obra Social para el Personal Civil de la Nación o una de similares características, con el alcance dispuesto en el artículo 4º. En caso de tratarse de persona fallecida, se comprenderá la misma extensión que prevé el artículo 4º de la presente ley.

Artículo 4º: Los beneficios acordados en los artículos 2º y 3º, se extenderá a los derechohabientes, entendiéndose por tales a los enumerados en el art. 53 de la ley 24.241 y sus modificatorias. Podrán ser beneficiarios los padres incapacitados para el trabajo, a cargo del causante a la fecha de su deceso, debiendo acreditar fehacientemente y a través de los organismos de contralor pertinente, no contara con otra pensión, jubilación, retiro o prestación no contributiva. En caso de contar con alguna de estas prestaciones, deberán renunciar a las mismas y acogerse a los beneficios otorgados por la presente.

Artículo 5º: Será autoridad de aplicación de ésta ley, el Ministerio del Interior encontrándose a su cargo el pago del beneficio que ella establece y la prestación de la Obra Social, en las condiciones fijadas en el artículo 3º.

Artículo 6º: Los gastos que demande el cumplimiento de la presente ley se atenderán con cargo a "Rentas Generales.

Artículo 7º: Comuníquese al Poder Ejecutivo Nacional.


Fundamentos
A consideración del legislador interesado en el proyecto.


Basado en el proyecto de Ley 3410D - 2006 Trámite parlamentario 75 presentado por
DIAZ, SUSANA ELADIA - OLMOS, GRACIELA HORTENCIA - SALIM, JUAN ARTURO. (Clic aquí para ver.)


Carta al Presidente de la Nación

ASOCIACION DE EX SOLDADOS CONSCRIPTOS
CLASE 1953, 1954, 1955, 1958 y 1959
“Asociación Cinco Clases”
Esperanza – Santa Fe - Argentina


ESPERANZA (Santa Fe), 21 de junio de 2007.-

Excmo.
Señor Presidente de la Nación Argentina
Dr. Néstor C. KIRCHNER
SU DESPACHO


De nuestra mayor consideración y estima:


Los abajo firmantes, ciudadanos argentinos, solicitamos al señor Presidente de la Nación, se sirva arbitrar los medios que estime conveniente, a efectos se apruebe el Proyecto de Ley que se encuentra en la Cámara de Diputados de la Nación, Trámite Parlamentario Nº 75, bajo el número de expediente 3410-D-2006, que se encuentra sin tratamiento al día de la fecha, en las Comisiones de Previsión y Seguridad Social, Defensa Nacional, y la de Presupuesto y Hacienda, presentado por los señores Diputados del “Frente Para la Victoria”, Sra. Susana Díaz, Sra. Graciela Olmos y Sr. Juan Arturo Salim.

Dicho proyecto, de acuerdo a la información suministrada por Información Parlamentaría, caducaría el próximo 30 de Noviembre del presente año, es por ello
que rogamos al señor Presidente, intervenga a efectos de que sea tratado y aprobado en la Cámara de Diputados de la Nación, en primera instancia, para luego proseguir con los trámites de rigor, sin que opere su vencimiento.

Los ex soldados conscriptos, que estuvimos en la época de la dictadura militar, obligatoriamente prestamos servicios en el Ejército Argentino, pasamos de ser ciudadanos comunes a soldados, ya que por ley nos obligaban a ponernos el uniforme militar.

Nosotros fuimos civiles que no tuvimos otra oportunidad, que cumplir con “la colimba” (léase: correr, limpiar y barrer) pero no fue solamente eso, señor Presidente, pasamos muchos momentos difíciles de sobrellevar, muchos con apenas 18 años recién cumplidos.

Tuvimos que hacer guardias, mañana, tarde y noche, patrullajes en las calles, en camionetas del ejército y otros medios de trasporte, armados con fusiles o pistolas, con el peligro que implicaba portar un arma y la gran responsabilidad de usarla ante una eventualidad.

Participábamos en la Sección de Empleo Inmediato (SEI), durmiendo vestidos y hasta con el armamento puesto, para que a cualquier hora nos llamaran para hacer un allanamiento, sin saber el destino y a quien nos enfrentábamos.

Defendíamos, expuestos a cualquier ataque terrorista o subversivo, los cuarteles, el Casino de Oficiales y el de Sub-Oficiales, la Plaza de Armas, la Cuadra, etc.

La mayoría obedecíamos las órdenes de nuestros superiores, “Los Militares”, pero los que no lo hacían, terminaban presos en calabozos de material, o en calabozos de campaña (estaqueados), en otros casos, nos raneaban a todo el grupo, sometiéndonos a excesivos movimientos físicos, terminando algunos internados en el Hospital Militar.

Como usted, sabrá señor Presidente, nuestros Derechos Humanos, se vieron muy vulnerados por los excesos cometidos por los militares de la época, no tuvimos otra opción, otro camino, no nos dejaban pensar.

Nos querían mentalizar para combatir a un enemigo que no conocíamos y que ese enemigo no tenía uniforme, ni sabíamos cual era la situación política del país con apenas 18 años, habiendo salido de la secundaria, al que le tocaba “la colimba”, era una pesadilla, una pérdida de tiempo, y sobre todo no poder elegir, no tener la libertad de estudiar o trabajar, y al que se salvaba la gloria, porque podía labrar su futuro.

Pasamos miedo, hambre, frío, calor y otras necesidades, tampoco podíamos ni hablar en contra del pensamiento militar, patético era el cartel que había en la Cuadra, donde dormíamos más de 100 soldados: Dios, Patria o Muerte, en esa morbosa mentalidad perversa estuvimos inmersos sin quererlo, porque no elegimos la carrera militar.

Sufrimos nosotros, nuestros padres, familiares, novias y amigos, porque en esa época señor Presidente, no sabíamos si volvíamos sanos y salvos a casa.

Algunos participaron en enfrentamientos con guerrilleros o subversivos, que ni siquiera sabíamos quienes eran, que pensaban, que querían y eran nuestros hermanos argentinos.

Pasaron muchos años, pasaron muchos gobiernos, pero ahora señor Presidente, usted tiene en sus manos la oportunidad histórica de reivindicar nuestro sufrimiento y que se haga realidad nuestra pensión.

Muchos soldados perdieron la vida, otros quedaron totalmente olvidados y desocupados, otros quedaron con secuelas mentales y nadie hizo nada al respecto, desde el año 1974 al año 1978, hubo excesivos enfrentamientos en todo el país, “el operativo Independencia” en Tucumán, Calle Ituzaingó y Las Heras en Santa Fe, por mencionar solo algunos, todo el país señor Presidente era un caos.

Tampoco es menor los que fuimos movilizados al sur, con el Conflicto limítrofe con Chile.

Señor Presidente, los ciudadanos clase 53, 54, 55, 58 y 59, cinco generaciones de hombres Argentinos, que estuvimos bajo bandera, prestando servicios a la Patria, cumpliendo con la ley, hoy nos sentimos olvidados y marginados.

Usted, señor Presidente que días pasado lanzó en su programa de Gobierno, el Plan “Por la verdad y la justicia”, por favor que no se olviden de nosotros que también fuimos víctimas inocentes de “los años de plomo”, de la Dictadura Militar.

Rogamos a usted, señor Presidente, que es un ferviente defensor de los Derechos Humanos, siga por la misma senda y nos ayude en nuestra justa causa.

Nos complacemos en saludar al señor Presidente, con la más atenta y distinguida consideración y respeto.

Esperamos y suplicamos que el presente llegue a sus manos.

Dios guarde al señor Presidente de la Nación Argentina.


Claudio J. E. Ramírez
Presidente de la Asociación


 

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